jueves, 1 de diciembre de 2016

Noruega 2016 - Aurora Boreal y Pesca - Parte 3: Segundo día de pesca, en busca del Halibut


El día amanecía apacible, soleado, con ausencia de viento y mar planchado. Nosotros, un poco cansados, por todas las horas de pesca del día anterior y los despertares nocturnos para ver la Aurora, aunque muy contentos. Iba a empezar el segundo día de pesca en barca. Este día, tocaba poner en práctica los consejos recibidos e intentar hacerme con un Halibut. Después de mirar el mapa que nos habían proporcionado, decidimos que zonas pescar primero. Iríamos un poco al Norte, donde había alguna zona con unos arenales con el fondo cubierto parcialmente de algas. Según me comentaron, ese tipo de fondo, era el escenario ideal. Como podéis ver en la foto, esos arenales iban desde los 0 metros en la orilla, a unos 30 metros en la zona en la que el fondo cambio de claro a oscuro. A partir de ahí, ya nos pasábamos de profundidad.


Al llegar a unos 25 metros de fondo, apagamos el motor y empezamos la primera deriva. Nada más dejar caer los señuelos, recibimos una picada cada uno. Había mucha actividad, aunque para variar, eran Bacalaos. Era casi imposible no pescar uno en cada lance, cosa de la que me alegro, pues disfrutar de picada tras picada, es un placer que pocas veces se tiene en nuestras aguas. Lo malo, es que cuando intentas pescar otra cosa que no sean Bacalaos, se convierte en un problema, ya que interfieren hasta tal punto, que se puede volver molesto. Además, no se que tamaño de señuelo habría que poner para que no lo atacaran, pues hasta los bacalaos más pequeños, se tiraban a señuelos de 14cm.


Después de llevar pescando un par de horas y no parar de sacar Bacalao tras Bacalao, recibí una picada que me hizo dudar de lo que traía, pues no tiraba de la misma manera. Me costó despegarlo del fondo. O era un Bacalao gigante, o un posible Halibut. En vez de recibir una carrera potente para luego irse desinflando, recibí unos tirones muy continuos, como una locomotora, fuerza constante. Después de una bonita batalla, emergió a la superficie un Halibut, al que no se a ciencia cierta cuantos kilos echarle, pues no tengo ninguna referencia. Aproximadamente, rondaría los 4, 5 o 6 kg. Por las medidas que le comenté que tenía a los dueños de las casas, me dijeron que aproximadamente 6kg. Me cogió totalmente por sorpresa. No había valorado como cogerlo, la boca es extremadamente plana y cuesta meter el grip, además, si pretendes cogerlo con la mano (como intenté), se resbala. La historia tuvo un final triste. El Halibut venía pinchado de un minúsculo pellejo del labio superior, que tras la batalla, se había estirado hasta casi romperse. Con el forcejeo a pie de barca, se soltó y volvió nadando a toda prisa hacia el fondo. Había tenido mi pequeño trofeo a un paso. Un desastre...


Continué pescando en la misma zona, y cuando ya se me había pasado el cabreo que te da al perder tu captura deseada, otro Halibut atacaba el señuelo. Otra bonita batalla y gran alegría al ver que lo que emergía de las profundidades, era un deseado pez plano de medida similar al anterior y no un Bacalao más. Por desgracia, el final... ¡Idéntico! Esto ya parecía una broma de mal gusto. Otra vez clavado por un pellejo y se suelta a pie de barca... Parece que no eran capaces de engullir el señuelo y clavarse dentro de la boca o fallaban el ataque, aunque me sorprende que fuera la segunda opción, pues estaba haciendo recogidas muy lentas a ras de fondo. Los dos habían venido clavados por la piel del labio. Al venir calvados por un sitio tan débil, tampoco puedes coger el hilo e izarlos a la barca, ya que casi con total seguridad, también se soltarán.


Al no tener salabre y venir así del mal clavados, tenía todas las de perder. Supongo que me costaba cogerlos con el grip porque eran pequeños (en relación a lo que crecen). Seguramente con ejemplares de 20kg, se dispone de boca de sobra para agarrar bien con el grip. La única opción que tenía y que no iba a usar, era ese palo con un pincho que veis en la foto de arriba. Los dueños de la casa me dijeron, si pescas un gran pez, ahí tienes con que subirlo... Ni me lo planteé, pues después de ganchearlo con semejante artilugio, no creo que sobreviviera, y no se que iba a hacer con 6 kg de Halibut para dos personas.

Abriendo un paréntesis en lo que a la jornada se refiere, creo que el gesto de la foto inferior, se debería ver más por estas latitudes. Por lo que me contó la gente con la que hablé, se hacen unas matanzas increíbles. Me comentaban, que la gente que salía en barca (sobretodo los que son de fuera y vienen a pasar unos días), cumplía el cupo diario, de unos 50kg si no recuerdo mal, volvían a tierra a vaciar la barca en unos arcones congelador y se hacían otra vez a la mar en busca de más, y eso contando que no eran profesionales. No se para que quieren tanto Bacalao. O lo venden ilegalmente o se pasan el año comiendo lo mismo. Es cierto que hay una gran cantidad de pescado, pero nada es infinito, si no que nos lo digan a los que vivimos a orillas del Mediterráneo, que hace unas décadas era un vergel y ahora es un desierto...


Durante el resto de jornada, no volvió a picar ningún Halibut, y no será por que no machamos la zona a conciencia. Después de dejar estar la zona inicial, nos dirigimos a una zona de 50-60 metros de profundidad, con la idea de cambiar un poco de aires y descansar de tanto Bacalao excitado. Se que puede parecer raro o desagradecido, pero es que teníamos que descansar un poco, esto ya no era pesca, era gimnasio... jajaja Aquí no habría tantas picadas, pudiendo relajarnos, y si picaba algo puede que fuera grande. A los pocos lances, mi pareja tubo una picada que parecía ser de un pequeño Bacalao, pero en vez de eso, una bonita sorpresa, un pequeño Redfish emergía de las profundidades, para dar un bonito toque de color a la jornada. El nombre es muy obvio, literalmente Pez Rojo. Especie nueva y preciosa, la foto no le hace justicia. El Redfish es un pez muy apreciado gastrónomicamente hablando. Este, fue desanzuelado rápidamente y devuelto al agua. Solo tengo una foto de este pez y no me queda otra que ponerla así, ya que mi pareja no quiere aparecer en el Blog, cosa totalmente respetable. 


Después de relajarnos un rato en la zona profunda, obteniendo menos picadas, volvimos a otra zona de unos 30 metros. El día continuó como había empezado, con muchísima actividad. Cada ciertas picadas de Bacalao de tamaño estándar, salían algunos bastante buenos. Este de la foto inferior, lo sacó mi pareja con la caña ligera, de acción 10-30gr y trenzado de 0,10mm en la bobina, una batalla para recordar, puso el equipo al límite, pero respondió muy bien. Por suerte, este fondo no está repleto de enganches, y aunque el pez te domine un poco en la primera mitad de batalla, hay altas probabilidades de salir airoso. Si tienes un poco controlado cual es el tamaño habitual de los peces, se puede pescar bastante ligero. En esta foto se pueden apreciar los dientes, con los cuales hay que tener especial cuidado.


Después de tener tantos Bacalaos en las manos (habremos sacado 100 o 200 en todo en viaje, imposible llevar la cuenta), he podido comprobar que casi todos tienen parásitos. No es un hecho aislado. Si os fijáis en la siguiente foto, entre la cabeza y la aleta dorsal, se ven un par de puntos rojos/rosados. Son unos parásitos que tienen en las branquias. En esta foto solo se ven dos, pero tienen decenas. Al sacar el pez del agua, empiezan a desprenderse, supongo que como método de defensa, para ir en busca de un nuevo huésped, quedando esparcidos por el cuerpo del Bacalao y el suelo de la barca. Aún así, la mayoría de peces tenían un aspecto espléndido. No se si es que son muy resistentes o que estos parásitos no son muy dañinos.


Me ha sorprendido que en estas frías aguas, los peces tengan tantos parásitos, pero me ha sorprendido aún más, la cantidad de medusas que hay. Había cientos y cientos. Si mirabas a tu alrededor, siempre veías alguna. Además, había veces que pasaban bancos enteros, llevados por la corriente de la marea. Las había como las de aquí con tentáculos largos, pero también de las de aspecto abisal, de todas las formas y colores. Desde un marrón o amarillento, a blancas, lilosas, azuladas... 

El día de pesca tocaba a su fin, las últimas capturas subían a bordo y había que volver al muelle una media hora antes de que anocheciera. Era lo pactado con los dueños, ya que la barca no tiene luces para salir de noche, además, si no volvías o había algún problema, aún había media hora de luz para que te encontraran.


Ya en tierra, un precioso atardecer ponía punto y final a otra divertida jornada. Por hoy, el Halibut volvía a esquivarnos. Habría que intentarlo por última vez al cabo de dos días, ya que al día siguiente, tocaba visita a Tromsø y un poco de pesca desde tierra al acabar el día.


Al llegar a la cabaña y ponernos cómodos, empezó a oscurecer. Tocaba "pescar" Auroras. Durante toda la noche, nos asomamos varias veces a intentar verla, pero un cielo de nubes infranqueables, nos lo impidió cada vez que lo intentamos.

Continuará...

¡Un abrazo y buena pesca!

sábado, 26 de noviembre de 2016

Noruega 2016 - Aurora Boreal y Pesca - Parte 2: Descubriendo la pesca y la Aurora


Después de una noche despertándonos cada hora para intentar ver la Aurora, estábamos un poco cansados, pero eso quedaba en segundo plano, eclipsado por el precioso día que empezaba. Un ambiente soleado, sin viento y en total silencio, invitaba a coger una barca y adentrarse en estas frías aguas, para dar los primeros pasos en esta aventura de pesca y descubrir cada precioso rincón que estas tierras ofrecen. Esta ha sido mi primera incursión en aguas noruegas y he intentado acertar con el material de pesca lo mejor que he podido, leyendo por internet y preguntando a gente que ya ha viajado. Desde aquí quiero mandar un saludo y agradecimiento a Antonio Pradillo, al cual pregunté a través de su blog y me contestó aclarándome muchas dudas.

En los anteriores viajes de pesca que he hecho por aguas Mediterráneas, Cantábricas y Atlánticas, me he llevado mis equipos de pesca habituales, que son cañas de 2 tramos, teniendo que facturarlas para viajar en avión. La verdad es que ya estaba un poco cansado de gastarme unos 90 o 100€ entre ida y vuelta facturando equipaje especial. Con el dinero gastado en estos últimos años, ya podría haberme comprado algunas cañas travel que podría llevar en la maleta, así que tras mucho mirar, me decidí a comprar dos cañas travel, que podría usar, en este y futuros viajes.


He elegido dos cañas con acciones diferentes y siempre pensando en poder darle uso en un futuro, la mayoría de veces, en viajes por aguas españolas. Una ligera y una heavy, ambas en 4 tramos. La ligera, es una caña de la marca francesa VØLKIËN SOUL, concretamente la Nitrix Dä Mätka 70H, de 2,10m y acción 10-30gr y la heavy es la DAIWA Powermesh Travel 244HAF, de 2,44m y acción 20-60gr. La intención, era poder tener como mínimo dos opciones según los peces o pesqueros que se presentaran. La pesca que iba a realizar, era en su mayoría vertical, pudiendo haber afinado un poco más comprando cañas específicas de Jigging o Slow Jigging y no estas de Spinning, pero como ya he dicho, debía tener muy en cuenta que se pudieran usar en un futuro. La verdad, es que estas fueron comodísimas y dieron la talla en todo momento.

En cuanto a carretes, elegí dos de mis carretes de Spinning habituales. A la caña ligera, le acompañó un Shimano Stradic Ci4+ 2500FA, cargado con Power Pro del 0,10mm y bajo del 0,50mm. La caña heavy, fue emparejada con un Shimano Twin Power SW 6000HG, cargado de Power Pro de 0,19mm y bajo del 0,70mm.


En la caja de señuelos, lo principal iban a ser los vinilos, para ser trabajados lentamente a ras de fondo. No haría falta llevar mucha variedad ni cantidad, pues por lo que me comentaron, no se perdían muchos. Interesaba que los vinilos se movieran mucho a baja velocidad, por lo cual, los elegidos fueron los SAVAGE GEAR Curl Tail, que mueven la cola sin parar, aún recogiéndolos a muy poca velocidad. Los de 7cm para la caña ligera y los de 14cm para la caña heavy. Elegí tan solo dos colores, el Baby Mack y el Pearl Silver. Así pues, con 2 paquetes de los pequeños y 4 de los grandes, pasaría todo el viaje. Igualmente, me llevé un puñado de jigs y algún bucktail para salir del apuro si fuera necesario.

En cuanto a cabezas plomadas, optaría por las de la marca Caperlan, que son más económicas que las de Savage Gear e igual de fiables, aunque no igual de bonitas. No me merecía la pena gastarme mucho dinero en cabezas, ya que no suelo pescar mucho con vinilos en mi día a día y seguramente de lo que más iba a perder en el viaje, serían vinilos, destrozados a mordiscos. Para el vinilo de 7cm, elegí la CAPERLAN Mogami Jighead de 15gr y para los de 14cm, la CAPERLAN Biga Jighead en 40 y 60gr por si necesitara un poco más de lastre para tocar fondo, ya que no sabía que me podía encontrar. Además, por si fuera necesario, me llevé unos cuantos plomos de 50 y 100gr, que añadiría en la grapa del señuelo, si con la cabeza de 60gr no fuera capaz de tocar fondo. Por suerte no hubo que usarlos.


Una vez en la barca, nos dirigimos a la profundidad de 20-30 metros, que según nos dijeron, era en la que más actividad había en esos momentos y dejamos caer los señuelos. La sonda no marcaba peces, pero no habían pasado ni dos lances, cuando recibí el primer ataque. En un minuto, emergió de las profundidades un pequeño pez con piel de Leopardo, ¡mi primer Bacalao! Un pez de precioso colorido, que me hizo mucha ilusión poder contemplar en persona. Es una bonita sensación, poder contemplar uno de esos peces que siempre has visto en foto. No me puedo imaginar lo que puede ser viajar al trópico y pescar tu primer GT, pensar en pesca a nivel mundial es muy excitante, pero volvamos a Noruega.

El día iba avanzando y poco a poco nos íbamos familiarizando con las zonas donde había más posibilidad de conseguir capturas, que tipo de recogidas nos estaban dando más resultados, etc. De momento todo estaba saliendo a la perfección, con una toma de contacto muy entretenida. Los vinilos pescaban y las cañas se portaban bien. Yo estaba pescando con el equipo pesado y mi pareja con la caña ligera, disfrutando a tope las capturas.


Había muy poca corriente y los señuelos llegaban perfectamente al fondo y se mantenían allí. Mi pareja incluso tocaba fondo con el Curl Tail de 7cm y la cabeza de 15gr en fondos de 50 y 60 metros. Las recogidas que más picadas daban, era arrastrar lentamente el vinilo por el fondo, con unos dientes de sierra a baja velocidad, o simplemente, lanzando lejos de la barca, como si pescaras a Spinning, y una vez el señuelo tocaba fondo, traerlo en recogida lineal lentamente a ras del mismo.

Pocas veces he disfrutado tanto y tan cómodamente sobre una barca. Las picadas no paraban de sucederse. El agua estaba como una balsa, parecía más un lago que el mar y la barca ni se movía. No se oía ni un ruido, ni apenas pasaba una barca en la lejanía cada dos horas. Me atrevo a decir que es uno de los pocos sitios donde he estado, en el que realmente se respiraba paz. Además, acompañado del bienestar que produce el respirar un aire puro como el que hay allí, hacía que no quisieras que ese instante acabara nunca. Por suerte, aún disfrutaría de dos días más de pesca en barca.


Como ya os he dicho, llevaba los carretes armados con bajo bastante gruesos, del 0,50mm y del 0,70mm, ya que los Bacalaos, a pesar de no ser Tallahams, tienen unos dientes con los que conviene tener precauciones, tanto para que no corten el bajo fácilmente, como para no resultar heridos y echar al traste el viaje. Llevar un grip y unos alicates para manejar y desanzuelar es primordial. Sobre todo si vais a pescar con los señuelos pequeños. Por suerte, la mayoría de veces,  vienen clavados por la comisura de la boca o en la parte externa de la misma, ya que las cabezas plomadas van armadas con un anzuelo simple, pero con la caña ligera hay veces en las que incluso los pequeños, engullían el señuelo por completo.


Estos peces, a pesar de no tener un aspecto feroz, son unos grandes depredadores, tienen unos ojos bien desarrollados, van armados con buenos dientes y unas protuberancias en la barbilla y las aletas ventrales, que les proporcionan una percepción añadida en zonas oscuras o turbias, donde no hay suficiente con la vista y la banda lateral. Además, cuando estás manipulándolos, puedes sentir que tienen bastante fuerza.

Como muchos otros peces, cuando el Bacalao se siente preso del señuelo, regurgita el contenido del estómago, para librarse de la posible caus, del mal estar que está sintiendo. La mayoría de ellos, regurgitaban Carboneros de unos 15cm y otros peces sin identificar, en avanzado estado de descomposición. Parece ser que en Otoño, ellos son la presa habitual. La verdad es que el tamaño y forma de estos peces, se parece bastante al del Curl Tail de 14cm, al cual se tiraban sin compasión.


A lo largo del primer día, fuimos viendo que la actividad descendía mucho a partir de los  40 metros, así que no le dedicamos mucho tiempo, centrándonos en las zonas menos profundas, donde la sonda siempre marcaba pescado. Aún así hicimos alguna pasada y lances en fondos de 70 y 100 metros, ya que nos dijeron que si en algún sitio podía salir un monstruo, sería ahí. Lo malo es que tampoco se a ciencia cierta si tenía equipo suficiente para pelear según que peces...

En cambio, entre 0 y 50 metros, cuando encontrabas una zona caliente, recibías una picada en cada lance, la mayoría de las veces, cerrabas el pick-up y ya tenías uno clavado, fueron unas horas divertidísimas y con dobletes constantes, teniendo que desanzuelar dos peces de cada vez, el de mi pareja y el mio.


La talla habitual de los Bacalaos era de entre 0 y 3kg. No son unos peces de combates con largas carreras, pero si tienen un picada potente, se asemejaría a una Lubina, dando esa buena clavada al principio con unos buenos cabezazos, para poco a poco irse desinflando.

La verdad es que me sorprendió el potente mordisco inicial, incluso el de los más pequeños, eso si, un poco más exagerado por pescar en vertical y a bastante profundidad, modalidad en que toda picada se magnifica. Cuando picaba uno de los gordos, te costaba lo tuyo separarlo del fondo. Por suerte, no llevaba un equipo muy pasado de vueltas y los disfrutaba a base de bien y con un poco de seguridad por si entraba algo más grande.


El Bacalao, es un pez muy resistente y que tolera muy bien los cambios de presión. Durante la ascensión, la descompresión les hacia excretar y salían con el orificio anal visiblemente abultado, como podéis ver en la foto inferior, pero en ningún caso, salió ninguno con la vejiga saliendo por la boca, ni desfallecido. Todos los Bacalaos capturados fueron devueltos perfectamente y volvieron nadando por sus propios medios hacia el fondo, incluso alguno sacado desde los 40-50 metros. Decidimos quedarnos uno de alrededor de 1 kg, para cenar una noche. La verdad es que la carne no tenía un gran sabor, pero si era de una textura muy suave y jugosa, es un pescado al que añadirle sabor con el resto de ingredientes que componen el plato. Había sido un día genial, con decenas y decenas de capturas. Pocas veces me he divertido así.


El primer día de pesca pasó y no tuve ninguna picada de Halibut, o algo fallaba o simplemente era cuestión de mala suerte. De cara al siguiente día, hablé con Per, el propietario de las casas y gran pescador, conocedor de estas aguas como la palma de su mano. Desde aquí, un abrazo y gracias por todo, tuviste mucha paciencia conmigo... jajaja Le explique como pescaba, por donde me movía, etc y le pregunté que podía hacer para conseguir algún Halibut.

Me comentó que en esta época del año, debía buscar fondos de arena, alrededor de 20 o 30 metros y pescar rascando fondo en todo momento. Me dijo una y otra vez, que debería poner vinilos aún más grandes que los que llevaba y no paraba de repetirme, "big lure, big fish", en eso ya no había remedio, pues no había donde ir a comprar, pero si que haría todo lo posible por encontrar esos fondos de arena y echarle horas. Así pues, me dio unas indicaciones de por que zona ir. Tomé buena nota y nos retiramos a la cabaña en modo Chasing Lights.

Era pleno atardecer y el cielo estaba despejado, todo apuntaba a que si la Aurora aparecía, hoy podríamos tener las condiciones climatológicas de nuestro lado. Se hizo de noche y empezamos a ver las estrellas, muy buena señal. Mirábamos el cielo en todas direcciones, hasta que en el horizonte, empezó a apreciarse un tipo de neblina extraña. Nos habían comentado, que las Auroras, no se forman como las vemos en las fotos desde un inicio, si no que empiezan pareciendo como una nebulosa blanquecina hasta que poco a poco, van creciendo y moviéndose, hasta acabar cogiendo ese color verde tan característico.


Dicho y hecho, esa especie de nube blanquecina, fue intensificando sus colores, hasta convertirse en la preciosa Aurora Boreal de la foto de arriba. Durante la siguiente hora y media, asistimos atónitos al que para mi es uno de los espectáculos más sublimes y a la vez surrealistas, que la naturaleza puede ofrecer. Desde pequeño, había visto fotos e información acerca de este fenómeno y siempre he tenido en la cabeza el deseo de poder presenciarlo un día u otro, los sueños están para cumplirlos. La verdad que fue un sueño poder presenciarlo. Un momento que recordaré el resto de mi vida y que mejor, que junto a mi pareja. Es una pena no haber podido hacer unas fotos de más calidad. En su día, estuvimos informándonos de como fotografiarla lo más decentemente posible y es muy difícil conseguir esas fotografías perfectas de postal. Además, si consigues ver la Aurora, no sabes si durará un minuto o tres horas, y no merece mucho la pena desperdiciar ese instante, mirando una pantalla, disfruta el momento. Nosotros hicimos las fotos con el simple modo noche.


La Aurora Boreal, se ve verde habitualmente, pero dependiendo de la intensidad (la cual puede variar en un segundo), se puede apreciar de diferentes colores o combinaciones con los colores verde, rojo y blanco. Esto se debe, a que cuando la Aurora es más potente, atraviesa diferentes capas de la atmósfera, reaccionando con cada uno de esos colores en cada capa. En la foto de arriba, podéis observar uno de los momento más espectaculares que pudimos ver, ya que en un instante, la Aurora pasó de estar en su totalidad, de un color verde intenso, a dar un rápido fogonazo y ver tonos de los tres colores, señal de que en ese instante, la radiación era fuerte y estaba atravesando 3 capas de la atmósfera. Al ver que la Aurora duraba y duraba, decidimos hacer alguna foto un poco más artística, como esta de debajo en la que se ve mi silueta con la Aurora de fondo en el cielo.


Para acabar este post, he hecho una pequeña imagen Gif animada, con una serie de fotos de esa noche, para poder mostraros en la medida de lo posible, los movimientos que realiza la Aurora en el cielo. La Aurora, cuesta mucho de grabar en vídeo, ya que a esas cámaras les cuesta detectar esa luz, de echo, intenté grabarla con la GoPro y no hubo manera, todos los vídeos salen en negro. Las cámaras que mejor captan la radiación de la Aurora, son las de fotos, así que, aunque no le llega ni a la suela de los zapatos a ver la en persona, aquí tenéis este montaje.


Como ya he dicho, la Aurora duró una hora y media aproximadamente, pero tal cual vino, desapareció. Fue apagándose hasta convertirse de nuevo en una neblina blanca que también desapareció. Aún así, la noche seguía despejada y decidimos darlo todo y volver a levantarnos cada hora. Tras sonar la alarma de las 3 de la mañana, nos asomamos y allí estaba de nuevo, no con la misma intensidad, pero perfecta, otra vez, haciéndonos disfrutar de su danza sobre nuestras cabezas, pudimos disfrutarla otra media hora, hasta que volvió a desvanecerse, poniendo fin a un día y noche de ensueño.

Continuará...

¡Un abrazo y buena pesca!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Noruega 2016 - Aurora Boreal y Pesca - Parte 1: La elección del sitio y las fechas


Hace menos de dos meses, tuve el placer de pasar 6 días de vacaciones en Noruega. El objetivo principal del viaje, era intentar ver la Aurora Boreal, un objetivo un tanto caprichoso, quizás más que la pesca. Además, también podría pescar en un sitio totalmente diferente a mis spots habituales, ¿a quien no le apetecería?

Planificando el viaje: La elección del sitio y las fechas

Si vas a planificar un viaje a Noruega con el único objetivo de pescar, recomiendo ir en verano. La temperatura acompaña y el sol no se pone, ofreciéndote interminables horas de pesca. Además, es cuando hay más peces y se supone que están más activos.

En mi caso, la cosa se complica cuando también quieres ver la Aurora Boreal, ya que no se puede ver en verano, al no hacerse de noche. Además, tampoco se ve habitualmente desde el centro o sur de Noruega, que también son buenas zonas como destino de pesca. La Auroral Boreal, se ve con más frecuencia en la latitud 70. Aquí podéis ver un mapa de donde suele aparecer cuando se dan las condiciones idóneas.


Por desgracia, el encontrar una buena ubicación es el primero de tus problemas si quieres ver la Aurora Boreal, ya que también deberá haber un cielo completamente despejado, sin nubes ni neblina. Una regla fundamental a tener en cuenta es; "si no se ven las estrellas, no se verá la Aurora". Para hacerlo un poco más difícil, puede ser que se den las condiciones perfectas y no aparezca.

¿Por que puede que no aparezca? La aurora Boreal, se produce cuando las explosiones solares generadas en el sol aproximadamente un día antes, llegan a la tierra e impactan contra ella lateralmente, en el ecuador. Al no poder atravesar la tierra, toda esa energía, va a intentar esquivar la tierra por los polos, concentrando la radiación solar a tal nivel, que al caer la noche, se hace visible para el ojo humano. Las mejores horas para ver la Aurora, suelen ser las 2 o 3 posteriores a la puesta del sol y las 2 o 3 anteriores a la salida del sol, ya que en esos momentos, aún siendo de noche, estás aún relativamente cerca del lado de la tierra donde aún da el sol y a consecuencia más radiación solar. En las horas centrales de la noche, es más difícil verla, ya que te encuentras en la posición más lejana respecto a la cara de la tierra donde da el sol.

Así pues, cuando esperas ver la Aurora y las condiciones climatológicas están a tu favor, la suerte está igualmente echada, ya que si en las 20 horas anteriores no ha habido mucha actividad solar, en forma de explosiones, que liberan oleadas de radiación hacia la tierra, te quedarás sin verla. Esto se puede predecir mínimamente, igual que se predice el tiempo. Hay infinidad de webs y aplicaciones para móvil, que te pueden ayudar a detectar las mejores horas o días, eso si, como predicciones que son, fallan bastante.


Una vez sabido como funciona la observación de la Aurora, tocaba modificar la ubicación, pasando de un hipotético destino de pesca en el centro o sur del país, a lo más alto, en la latitud 70. Concrétamente a la zona de Tromsøen el norte de Noruega, casi en el Cabo Norte, que es considerado con frecuencia el punto más septentrional de Europa, donde se separa el Océano Atlántico (al oeste) del Océano Ártico (al este).

Para maximizar las opciones de verla, hicimos coincidir las fechas del viaje coincidiendo con la fase lunar de "Luna Nueva" (sin Luna), para disponer de un cielo bien oscuro y evitar que la luz de la Luna interfiera con la de la Aurora, y el sitio elegido fue un bonito complejo de casas llamado Finnkroken Feriehytter (http://www.finnkroken.no/), situado en un fiordo con muy poca actividad humana, lejos de la ciudad de Tromsø, ya que la Aurora Boreal se debe ver en total oscuridad y la ciudad de Tromsø (la más grande de esa zona), produce una molesta contaminación lumínica, que te obligaría a salir de ella cada noche para intentar verla. Además al no disponer de coche, deberías contratar unas caras excursiones (a las que llaman "Chasing Lights", que traducido al español, significa "Persiguiendo Luces"), que consisten en llevarte toda la noche dando vueltas en coche o autobús, intentando encontrar un sitio propicio en el que poder ver la Aurora, además no hay nada que te garantice que así será. En nuestro caso, podríamos verla desde la puerta de casa, si es que quisiera aparecer. En la siguiente foto podéis ver una pequeña ampliación de la zona. Cada uno de esos pueblecitos que marca, son realmente cuatro casas. El único grande de verdad es Tromsø.


Como podéis observar, la zona sería ideal para ver la Aurora, pero también para pescar, si es que la climatología lo permitía, pues el clima en países de estas latitudes, no suele ser muy benévolo fuera de la estación veraniega. La estación perfecta para ver Auroras es el invierno, ya que durante unos meses, el sol no sale y es siempre de noche, además el cielo tiende a estar más despejado que en Primavera u Otoño (que son las estaciones lluviosas), incrementando las posibilidades de ver una Aurora a cualquier hora del día. Eso si, prepararos para pasar una semana a oscuras y con unas temperaturas bajo cero y no poder ni salir a pescar del frío y la mala mar que hay. Así pues, nuestra elección sería el Otoño, donde con un poco de suerte, podríamos tanto pescar, como ver la Aurora, aunque con mala suerte, ninguna de las dos cosas.


Se hace raro pensar que el agua que se ve, es mar, viendo que parece un lago y está rodeada de islas con altísimas montañas nevadas y coronadas con glaciares. Un escenario de pesca impensable en nuestras costas. Además, impresiona pensar que las cimas que se ven, continúan con la misma inclinación al entrar al agua, teniendo a veces unas profundidades casi abisales, a escasos 100 o 200 metros de la orilla.

Por fin, después de un largo viaje, llegamos a Finnkroken Feriehytter, y que mejor manera de descansar un poco, que calentitos en la cabaña y con estas preciosas vistas de los fiordos, con toda la vegetación mostrando unos preciosos colores otoñales. Los dueños del complejo, nos advirtieron de que disfrutar de estos días tan calmados y soleados en esta época, no era habitual y que habíamos tenido mucha suerte. Solo tocaba soñar con que el clima siguiera en la misma tónica los días siguientes...


El primer día tocaba acomodarse, dar unos paseos para empezar a conocer la zona y preparar todo el material de pesca para el día siguiente. El complejo de casas donde nos alojábamos dispone de muelle propio y barcas de pesca para alquilar a unos 60€ el día completo, más la gasolina que gastes, que es poca. Todas las barcas están equipadas con sonda y GPS, cosa que sin conocer el terreno, facilita mucho la pesca y la navegación, sabiendo en cada momento donde te encuentras, profundidad, si hay peces... (excepto Halibuts claro, que no los marca por estar tumbados en el fondo). Si alguien se aventurara a ir, hay que decir que tienen bastantes barcas, pero si vais a pescar algún día, decirlo con antelación, ya que puede que en primavera y verano no quede ninguna libre, pues son las mejores épocas de pesca. En mi caso, fui en la época de caza, así que tenía todas las barcas para mi y era el único pescador del complejo. Todos los demás eran cazadores, que se pasaban el día por la montaña y volvían cargados de presas por la noche, en su mayoría aves y liebres.


Como ya os he dicho, el sitio es espectacular, con el mar y barcas al pie de las cabañas. Eso si, hay que recordar que esta idílica estampa solo se presentará en los meses con mejor clima. En invierno todo será blanco y con el mar oscuro y picado.

Al lado del muelle disponen de una cabaña dedicada a la pesca y la náutica, además de un lavadero exterior donde poder limpiar y filetear el pescado que pesques, si es que lo quieres consumir. En la pared de esta caseta, han ido acumulando las colas de los Halibuts pescados a lo largo de los años, a modo de trofeo. Es su cultura de pesca. Por lo que me comentó el dueño, los Halibuts tienen una carne bastante apreciada, eso si, cuando pesan entre 0 y 6-7 Kg, ya que a partir de ahí, dicen que la carne ya se pone bastante correosa. Aún así, dada la cantidad de colas, parece que no les hacen ascos a los XXL.


La talla mínima para llevarte un Halibut, es de 60 centímetros, pero puede llegar a pesar unos 200-250kg y medir unos 3 metros, así que es el pez más potente que se puede pescar en estas aguas. Los de esos tamaños gigantes, casi siempre son pescados a curri de profundidad, con cañas que son auténticas farolas, dignas de pescar Atunes de 200kg. Entre las colas había algunas que pertenecerían a ejemplares dignos de mención, como esta de la foto de debajo, con un tamaño gigante aún estando desecadas. Entre mis objetivos del viaje, estaba intentar hacerme con un Halibut, aunque ya me advirtieron de que no sería tarea fácil, pues la mejor época es en verano. Una baza a mi favor, es que el tiempo estaba siendo aún bastante veraniego y los Halibuts aún rondaban por las zonas de poca profundidad, entre 0 y 50 metros. Parece ser que cuando viene el frío, descienden a las profundidades, haciendo su pesca mucho más difícil.


Dando una vuelta por el muelle, se puede apreciar lo ricas que son estas aguas. Noruega no dispone de una gran biodiversidad, pero de las especies que hay, hay en abundancia. No hay más que asomarse desde el muelle o caminando por la orilla, para ver fondos plagados de erizos, estrellas de mar y moluscos de los que desconozco el nombre, aunque muy parecidos a los mejillones y ostras que tenemos en España. El agua estaba cristalina y con una visibilidad increíble, pudiendo ver con total nitidez el fondo en sitios de unos 10-15 metros. Siendo los primeros 10 metros la zona con mayor cantidad de vida de estos tipos de organismos, gracias a la penetración del sol, que con su luz y calor, ayuda a crecer a las algas y demás seres que habitan el fondo. A partir de ahí, se siguen viendo, pero no con la masificación en la que se ven en la orilla.


También se podían observar a simple vista grandes bancos de pequeños Carboneros y unos cuantos Bacalaos nadando un poco más al fondo. Estos peces no eran muy grandes, rondarían los 200-600gr, pero con el equipo ligero (10-30gr), te ofrecían divertidos combates, pues se abalanzan sobre el señuelo en bandada. La mayoría de veces se robaban. Una lástima no haber dado con los Carboneros de más talla, pues según cuentan y como pude ver con estos pequeños ejemplares, presentan unas batallas muy potentes. No pude hacerme ni una foto digna con ninguno de estos pequeños carboneros, de lo que se movían una vez fuera del agua, puro nervio.

Los peces que morderán el señuelo habitualmente, serán los Bacalaos, que son una auténtica plaga, y los Carboneros. Luego y en menor medida, los Halibuts, Wolffish (peces lobo), Redfish y algunos más. A parte de eso, si pescas en zonas muy profundas, también puedes encontrarte alguna sorpresa con peces abisales que desconocemos en España y según la época del año podrías encontrarte con algunas otras especies migratorias.


El agua en Noruega, está muy muy fría casi todo el año. Los días en los que estuvimos, la sonda marcaba 10 ºC (aunque seguro que puede estar más fría en invierno), lo cual hace que no haya una gran cantidad de algas ni como ya os he dicho, una gran biodiversidad.

Estas ricas aguas, aunque parezcan muy calmadas, están siempre en movimiento, pues en este mar, hay marea. Una marea que no es excesivamente perceptible, ya que el agua no se retira centenares de metros, como en una zona de aguas someras. Aquí hay mucha profundidad, así que las orillas tienen caídas muy verticales en casi todas las zonas y al estar la marea en su punto más bajo, tan solo se aprecia un descenso de unos 2 o 2,5 metros. En las siguientes dos fotos, podéis apreciar la diferencia entra la marea alta y la marea baja en el mismo punto de costa. En esta primera, podéis observar la marea alta:


En la siguiente, el mismo punto con la marea baja:


Después de esta toma de contacto con el entorno, tocaba ir a cenar, preparar los equipos de pesca para el día siguiente, en el cual iba a disfrutar de una salida en barca de día completo, y como no, intentar ver la Aurora esa misma noche, cosa complicada, ya que el cielo estaba nublado al irnos a dormir.

Si quieres maximizar las opciones de ver la Aurora, no te queda otra, que poner un despertador cada hora de la noche y asomarte a ver si está. Hay que pensar que, aunque parezca el peor de los días y el cielo esté nublado al ir a dormir, puede despejarse en un par de horas y ofrecerte uno de los mejores espectáculos de la naturaleza. Así pues, nos levantamos a las 12, la 01, las 02, las 03, las 04 y las 05, cuando el día empezaba a despuntar, por desgracia sin éxito, pues solo vimos nubes y más nubes cada vez que nos asomamos.

Continuará...

¡Un abrazo y buena pesca!

lunes, 12 de septiembre de 2016

Objetivo cumplido: ¡Llampuga desde costa con DUO Tide Minnow Slim FLYER 140 Advance Line!


Objetivos, objetivos y más objetivos. Así es el día a día de un apasionado de la pesca. Momentos y capturas que nos quitan el sueño. Una captura más grande, una especie nueva,...  ¿Quien no ha soñado conseguir el más difícil todavía?. En mi lista, muchos objetivos y sueños cumplidos, pero quizás aún más por cumplir. Esta jornada quiso regalarme uno de los momentos soñados, pescar una Llampuga desde costa.

Son ya unos cuantos años intentando conseguir este preciado instante, que dependiendo de cual sea tu zona de pesca habitual, cuesta bastante conseguir. No será lo mismo conseguir una Llampuga desde costa, para alguien que viva en las Baleares, donde tienes caídas impresionantes de 20 y 30 metros hasta el fondo en la misma orilla, que para alguien de mi zona con calados de 3, 4 o 5 metros, igual que tampoco será un gran trofeo una Lubina de 3kg para alguien del norte y si para ese pescador de las Baleares, donde apenas tienen Lubinas XL a comparación de otras especies.

Nunca he coincidido un día con ellas, solo de oídas, sé que alguna vez se habían acercado a mis spots habituales, para después, desaparecer sin fecha de retorno. Recuerdo aún con mucha ilusión un día de hace un par de años, fue en una salida en barca, las pudimos localizar, pero tras un breve ataque a peces pasto, desaparecieron tan rápido como llegaron. Desde entonces, ni rastro, ni desde orilla ni en barca.

Por fin, hace un mes pude pescarlas desde barca por primera vez, fue todo un espectáculo, había muchas y muy activas, fue un estreno por todo lo alto, regalándonos picadas y más picadas en cada lance. Eran aún pequeñas, rondarían los 300 o 400 gramos, pero con el equipo ligero, fueron una gozada. Entre los tres amigos que íbamos, sacamos decenas, todas liberadas y a seguir creciendo. Cuando finalizamos la salida, pensé; "Gracias y hasta dios sabe cuando..."


Como siempre digo, si hay algo imprevisible en este mundo, es la pesca. Hace una semana, me encontraba pescando a spinning ligero en un espigón. Ya había tenido alguna captura, pescando con micro jigs, unas Agujas, alguna pequeña Serviola que no pude sacar y a jerking con el Tide Minnow 140, un Tallahams de kilo y medio aproximadamente, que fue devuelto a su medio. Llevaba tres horas pescando y valoraba retirarme en breve.

Al haber sacado el Tallahams, continué pescando a Jerking con el Tide Minnow 140, por si algún otro gran depredador merodeaba la zona. Mientras iba lanzando y lanzando sin rastro de actividad, iba mirando el mar y orillas en todas direcciones. Era un día de bastante corriente, aunque no mala mar, pude observar a lo lejos una caja de fruta que la corriente traía hacia mi posición. Los lances pasaban, la caja llegó a mi altura y pasó de largo. Mientras la veía pasar, pensé ¿te imaginas que hubiera Llampugas ahí debajo? jajaja... La verdad es que no dediqué ningún lance preciso alrededor de la caja, ya que tenía puesto un señuelo que no consideraba muy apto para Llampugas, es más, la tuve en cuenta para no pasar excesivamente cerca y engancharla sin querer y que me cortara el hilo, pues pescando con un 0,10mm, cualquier roce con una madera te corta la linea al instante.

La caja ya estaba a unos 20 metros pasada mi posición, cuando al poco de iniciar un lance... ¡BUM! parada en seco del señuelo y una primera carrera bastante potente, al poco, ¡un salto!. Fue todo tan fugaz que no pude identificar al pez. Notaba unos coletazos muy rápidos, típicos de peces de poca envergadura. Creía que un pequeño Tallahams habría picado, pues son muy nerviosos. Al momento, ¡otro salto!, esta vez si que pude ver la captura, ¡una Llampuga! La verdad es que estaba alucinando, pues no sabía como de habitual es que ataquen señuelos de 14cm. La mayoría de veces, veo que se pescan con señuelos pequeños y la vez que las pesqué, fue con jigs de 15grs.


Tras una bonita batalla, salió esta Llampuga de 800grs. Como siempre muy nerviosas dentro y fuera del agua, no había manera de cogerla. Entre bote y bote, se clavaba y desclavaba los triples en varios sitios, entre ellos las agallas y el ojo. Cualquiera le echa mano firmemente con un minnow clavado. No quiero pensar lo que debe ser tener clavado un minnow en la mano con un pez de estos al otro lado... Con las Llampugas de la barca ya vi lo difíciles que son de manejar, aunque al pescarlas con jigs con anzuelo simple, no había miedo por agarrarlas sin mucha precaución. Tras unas fotos y desanzuelarla, intenté reanimarla, pero fue imposible, además los peces con heridas en los ojos, son unas de las que tienen una tasa de supervivencia más baja, así que esa noche cenamos Llampuga.

No hay palabras para describir a estos peces, bellos donde los haya y totalmente diferentes al resto de peces que tenemos en el Mediterráneo. Unos colores impresionantes, a los que las fotos no hacen justicia, regalándonos unos preciosos cambios de color, ya sea por el momento de actividad en que se encuentren o cuando están muriendo, pasando en mi caso de un verde/dorado a unos tonos azulados impresionantes. Estoy deseando volver a toparme con ellas, esperemos que esta vez pudiéndola devolver al sitio donde merece estar, el mar.

¡Un abrazo y buena pesca!

martes, 30 de agosto de 2016

SAVAGE GEAR Sandeel & Sandeel Slug - 10cm, 10gr.


Para este post, dejaremos de lado el Heavy Spinning del post anterior, para irnos directamente al polo opuesto, el Light Spinning. Hoy hablaré de dos de mis vinilos preferidos para pescar ligero. Los uso con una caña de acción 10-35gr y un carrete tamaño 2500, cargado de trenzado de 0,10mm y bajo de fluorocarbono de 0,27mm. Como podéis ver, se usarán para pescar muy fino, en busca de pequeños y medianos depredadores.

Estos dos vinilos de la marca SAVAGE GEAR, son ya unos clásicos. Se trata del modelo Sandeel y el modelo Sandeel Slug. Por si no los conocéis, en la foto que encabeza el post podéis ver la diferencia entre ambos. En la parte superior, podréis ver al Sandeel, con su cola tipo pala, todo un clásico lubinero. En la parte inferior, al Sandeel Slug, el cual prácticamente carece de cola. Cada uno nos ofrece unas características y movimientos totalmente diferentes, así que dividiré en dos partes individuales este post. Empecemos por el Sandeel.

SANDEEL:


Este vinilo se ha convertido en mi preferido para pescar Lubinas en la rompiente de la playa. Se que lo hay en muchos tamaños, pero la mayoría de Lubinas de mi zona son pequeñas y entran muy bien a este vinilo en 10cm. En el norte, donde se usa desde hace años, se usa en medidas que aquí consideraría XL, las cuales descarto por el poco mar que tenemos y la ausencia de Lubinas XXL. De los colores que tengo, el blanco es el que mejores resultados me ha dado, aunque también es el que más he usado. Ya sabemos que el señuelo o color que más pesca es el que está más tiempo en el agua.


Las condiciones en las que lo utilizo, suelen ser con el mar mas bien fuerte, o que como mínimo haya un poco de ola. Lo único que necesito para salir a pescar Lubinas con este pequeño vinilo, es que no haya mucho viento (o que dé de espaldas) y en el momento del lance, no dudar en acercarme unos pasos hacia el agua cuando baja la ola, pues ganaremos unos 10 metros de lance, que no son pocos hablando de un vinilo tan liviano. En fotos que pongo en este post, se ve el estado del mar, son días en los que he capturado las Lubinas que veis.


En cuanto al movimiento, lo recojo lineal con algún leve toque de puntera. La velocidad más bien baja, intentando recoger lo más lento posible, pero a la velocidad mínima a la que la cola se mueva. Nunca por debajo de esa velocidad, pues apenas sería atractivo para un pez, costándole mucho más de localizar entre las turbias y movidas aguas, al no hacerse notar con las vibraciones generadas por la cola.

Aunque lance 20 o 30 metros con condiciones favorables, la mayoría de picadas se producen casi en el mismo escalón de la playa, así que prestad especial atención durante esos últimos metros y no deis nunca por finalizado el lance hasta que el vinilo esté en seco, recogiendo correctamente hasta el último momento.


Una cosa a tener en cuenta y que me ha funcionado muy bien, es que como os he dicho, lo usaremos con un mar mas bien fuerte, en el que las olas abunden. Durante la recogida del vinilo, notaremos que hay momentos en que las olas empujarán el vinilo hacia la playa en el momento de alcanzarlo y otros en los que notaremos que la ola nos succiona el vinilo, notando nosotros que tenemos que hacer más fuerza para recoger.


En el primer momento, donde casi dejamos de sentir el vinilo por unos momentos, por que las olas nos lo traen hacia la orilla, quitando tensión en el hilo, no podemos hacer gran cosa. Durante ese momento el vinilo casi no actuará, simplemente seguir recogiendo tal cual. Pero una vez la ola ha pasado, y la siguiente ola empieza a succionar nuestro vinilo, podemos hacerlo aún más atractivo, dejando de recoger mientras la ola succiona. Al hacer esto, nuestro señuelo, queda estático en la misma posición, pero moviendo la cola muy rápidamente mientras el agua va mar adentro, creando el efecto de un pequeño pez que es succionado por la ola y está tan en apuros, que no puede ni avanzar en contra de la corriente, siendo una presa fácil para una Lubina. Si prestamos un poco de atención a la recogida que hacemos, lo podremos hacer con cada ola, alargando el lance, ya que a lo largo del mismo, tendremos el señuelo múltiples veces nadando estáticamente. Esto es aplicable a todos los señuelos, ya sean minnows o vinilos.


No hace falta decir, que uno de los mejores sitios para esta técnica, es el mismo escalón de la playa. En esos últimos metros antes de poner el vinilo en seco, hay una gran fuerza de las olas que suben y bajan en la rompiente y que nos proporcionarán unos segundos preciosos antes de finalizar cada lance. Muchas de las picadas las tengo en ese instante, y es que las Lubinas merodean las playas a lo largo del bancal y del escalón de la orilla ocultas entre la nube de arena en suspensión, buscando presas despistadas o en apuros, algún pez o cefalópodo muerto, o gusanos y cangrejos de arena desenterrados por el continuo vaivén de las olas.


Otra cosa positiva, es que como la mayoría de vinilos, va armado con un azuelo simple. Gracias a ello, es muy fácil desanzuelar y devolver al mar a las lubinas, haciéndoles una herida mínima. Incluso esta que tragó el vinilo por completo, pudo ser devuelta en perfectas condiciones. Eso si, no creáis que por tener un simple vais a perder picadas. Si observáis las fotos, veréis que la gran mayoría clavaron perfectamente alrededor de la boca, en zonas duras, así que casi imposible perderlas y más pescando en playa.


El único aspecto negativo de este vinilo en 10cm (cabeza 2cm y cuerpo 8cm), es que no lo venden suelto. La única manera de hacerte con él, es en el kit SANDEEL & SLUG 10cm, 10gr, que incluye 2 Sandeel y 2 Sandeel Slug. Lo bueno es que no es excesivamente caro y que os podrá servir de toma de contacto con estos 2 vinilos. Lo malo, es que cuando quieres más, tienes que seguir comprando Kits.

Si no queremos comprar más Kits y ojeamos el mercado, nos encontraremos con una buena confusión. En las tiendas que lo venden, encontraremos una cola de Sandeel de 100mm, que aparentemente es la misma que la del Kit, pero veremos que nos la proporcionan para montarla con cabeza de 16gr. Esas colas, realmente pertenecen al modelo de Sandeel 12,5cm, siendo la cabeza de 2,5cm y la cola de 10cm. Para mi zona y equipo de Light Spinning habitual, ya se sale un poco de medida y peso, descartándolo para el light spinning y pasando a usarlo en un spinning medium.


En cuanto a la calidad de materiales de fabricación, estoy más que satisfecho. La cabeza plomada acaba machacada como cualquier otra, de tanto arrastrar por arena y rocas. El anzuelo es de buena calidad, pincha perfectamente y no ha fallado ni una clavada. En cuanto al vinilo en si, guarda una buena relación entre ternura y resistencia. Por poner un ejemplo que todo el mundo conoce, no es tan tierno y frágil como un Black Minnow, que rompe al mínimo tirón, aunque se mueve igual de bien y aguanta muchas picadas sin romperse. He sacado muchas Lubinas con cada vinilo antes de que se rompiera un poco alrededor del agujero por el que sale el anzuelo y aun así seguía siendo perfectamente utilizable, sin escurrirse de la cabeza plomada.

Después de este vinilo que he dedicado a tanto mar movido, vamos ahora a por su hermano, que utilizaremos en un entorno y condiciones climáticas diferentes, en busca de otras especies.

SANDEEL SLUG:


Cambiamos ahora de tercio y dejamos las Lubinas y sus turbias agua para adentrarnos en una técnica y especies mucho más Mediterráneas. El Sandeel Slug, es amante del agua en calma, poco viento y depredadores más rápidos y agresivos que la Lubina.

En cuanto a la fisionomía del señuelo, podemos observar 2 grandes cambios respecto al Sandeel. Empezando por la cabeza plomada, es más larga, plana y picuda y continuando por el vinilo, aparece el más evidente. La falta de esa cola tipo pala, quedando aquí reducida a su mínima expresión. Esta diminuta cola, genera unas pequeñas vibraciones si recogemos en lineal. Supongo que alguna picada desencadenará, pero no he podido comprobarlo, ya que nunca lo uso en recogida lineal.


Este vinilo despliega todo su potencial en recogidas a tirones, dejando el hilo sin tensión entre tirón y tirón, produciendo la acción que se conoce como DARTING. El vinilo responderá a esta recogida haciendo un avance errático en zig-zag de una manera muy eléctrica, que vuelve locos a los depredadores. Los tirones los daremos hacia arriba, pero si se da la situación de que el viento o mar nos generen incomodas combas en el hilo que nos imposibiliten notar el señuelo al otro extremo del sedal, también podemos darlos lateralmente o hacia abajo. La velocidad puede ser de alrededor de 1 tirón por segundo, aunque podemos relentizarlo o acelerarlo según convenga.


Este movimiento es uno de mis preferidos y de los que desencadena los ataques y picadas más brutales. Si no sabéis lo que es clavar una buena Serviola o Palometón a light spinning, encontrándoos con una picada y carrera fulminante al dar uno de los tirones, deberíais probarlo, pues son especies que entran de maravilla a estos vinilos con acción Darting y que van a hacer sonar la carraca del carrete a base de bien.

Estas Serviolas juveniles pueden daros las mayores alegrías practicando la pesca ligera, con carreras y sacadas de hilo dignas de peces de mayor envergadura. Son puro nervio y agresividad. Y ya sabéis, ¡foto y al agua!, que son de talla escolar.


Las capturas habituales a medias aguas, son Jureles y Jurelas, Obladas, Serviolas, Espetones, Agujas, Palometones, Llampugas... Si dejamos caer el vinilo a fondo rocoso y vamos dando tirones que no lo hagan ascender mucho, estaremos en territorio de peces de como Serranos y Vacas Serranas, Meros, Abadejos... Por el contrario, si el fondo es arenoso, nos encontraremos con peces Lagarto, Arañas... Sueño con el día en que clave algún tipo de pez plano como un Lenguado, Rodaballo, Raya, etc, mientras rastreo un fondo arenoso. Esperemos que llegue... jejeje


Un aspecto delicado a tener en cuenta, es que si al Sandeel, habitualmente le entran Lubinas, que carecen de dientes y será raro perder alguna unidad si no es por enroque, con el Sandeel Slug la cosa se complica, pues empiezas a encontrarte con depredadores con muchos dientes, como los Espetones.

Con este Espetón, hubo suerte pues clavó de la manera ideal y no se acercó al bajo. La sangre que tiene en la cabeza, no es de la clavada del anzuelo. Como muchos peces, a veces se producen más daño golpeándose contra las rocas intentando desanzuelarse, que lo que el anzuelo les hubiera herido. Por suerte, es más aparatoso lo que se ve en la foto, pareciendo mucha sangre mezclada con el agua, que lo que realmente fue. Se fue nadando perfectamente.


No se cuantas unidades he perdido ya por su culpa, pues lo engullen por completo y te cortan nada más dar la clavada. Algunos como podéis ver los he sacado in extremis. Es un riesgo que hay que correr, tanto por usar bajos finos del 0,27 en mi caso, como por que si subimos el tamaño del Slug al de 14 o 16cm, no vamos a tener muchas picadas de especies menores que buscamos, como esta oblada.


Los materiales de fabricación tienen las mismas características que los del Sandeel. Buena cabeza plomada, buen anzuelo y un vinilo bastante resistente. Lo malo es que al encontrarnos con los Espetones, el vinilo durará pocos lances, igual que cualquier otro al encontrarse a un pez con esa dentadura. No queda otra que correr el riesgo, pues muchas de las especies que también nos entrarán al Sandeel Slug, comparten hábitat y costumbres con ellos.


Como aspecto positivo a diferencia de su hermano Sandeel, el Sandeel Slug si que lo venden suelto, en packs de 6 cuerpos de 10cm y packs de 4 cabezas plomadas de 7gr, las Sandeel Micro Jig Head. El repertorio de colores es muy bueno, me los compraría todos, pero hay que elegir algunos. En ese caso me quedaría con el blanco, el que más capturas me ha dado, aunque supongo que a parte de ser un color muy pescador, es por lo que siempre os digo, el que más pesca es el que...


Como ya veis, este, igual que la gran mayoría de vinilos, va armado con un anzuelo simple, que provoca pocos daños a los peces y nos da una gran facilidad para soltarnos en perfectas condiciones. Todos los peces de esta entrada, menos el Espetón de debajo, han sido liberados, tanto por filosofía de pesca, como por que son ejemplares juveniles de especies mayores. Pon tu grano de arena y haz que en unos años los podamos pescar bien entrados en kilos, brindando combates memorables.


¡Un abrazo y buena pesca!