jueves, 4 de agosto de 2016

El fin de semana perfecto: Locura de Tallahams con Daiwa Saltiga Popper y Duo Tide Minnow Slim FLYER 200 Advance Line


Un fin de semana de Mayo, viajé al Delta del Ebro con mi pareja, me disponía a pasar unos días de sol, playa y pesca. El plan; pescar desde tierra el viernes por la tarde, alquilar una barca el sábado y pescar el domingo por la mañana desde tierra.

El fin de semana estaba programado desde hacía tiempo. Alojamiento reservado, barca reservada, material preparado... Como suele pasar, este tipo de salidas se preparan con tanta antelación, que las condiciones meteorológicas son difícilmente predecibles. Eso sí, siempre se sueña con un tiempo apacible y veraniego, donde disfrutar de jornadas con buen tiempo, sobre todo en la barca, donde es un calvario navegar y pescar cuando hay mala mar o mucho viento, cosas que además suelen ir de la mano.


Cuando aún faltaba una semana, la predicción era pésima. Mala mar, viento fortísimo, con velocidades constantes de 40km/h y rachas de 50 y 60km/h. Los días pasaban y la previsión no mejoraba. El día de antes, tras valorarlo seriamente, decidimos que bajaríamos igualmente, pues a parte de la pesca, teníamos otros compromisos.

Por el camino, un poco de lluvia y viento, te avanzaban como sería el fin de semana. Al llegar al Delta, tiempo totalmente inestable y mucho viento. Lo primero, hablar con la empresa de alquiler de embarcaciones para cancelar el alquiler del sábado. La misma empresa me recomendó no cogerla, pues no se podría ni asomar al mar y hasta sería incómodo estar en el río. Así pues, un poco frustrado, me dedicaría a pescar desde la orilla, siempre buscando puestas donde el fuerte viento me diera de espaldas, para poder pescar mínimamente bien.


Al llegar al alojamiento, hicimos el check-in y ya eran las 19:00, abusando de la bondad de mi pareja, acordamos acercarnos un par de horas a la orilla, para echar unos lances hasta la hora de la cena.

Al llegar, el viento no era muy fuerte, parece que se podría pescar bien. Puse en la grapa un Tide Minnow 200 y eché el primer lance. El señuelo voló y nada más caer al agua, un Tallahams lo atacó, como si de un señuelo de superficie se tratara. No había ni cerrado el pick-up y ya tenía una picada. Cerré el pick-up rápidamente e intenté dar una clavada in extremis. Por un segundo sentí el peso del pez, pero rápidamente, soltó el señuelo sin clavarse. Continué la recogida por si repetía, pero no lo hizo. No sabía si habría perdido la única picada del día.


Iba a lanzar de nuevo con el mismo señuelo, pero pensé, si ha picado al caer el señuelo al agua, como si fuera top water, ¿por qué no poner un señuelo top water? El tiempo no acompañaba, pues parecía más un día invernal que primaveral, pero mejor probar.

Miré la caja y vi un señuelo que tenía muchas ganas de probar por varios motivos. El Daiwa Saltiga Popper, 140mm- 40gr. Podía ser el momento de estrenarlo. Además fue un regalo de mi pareja, que se dio cuenta de mi afición por la copia low cost de este señuelo y me dio la sorpresa regalándomelo. Me haría mucha ilusión estrenarlo estando ella presente.


Dicho y hecho. Lancé y tras unos pocos chapoteos, recibí un ataque, un buen Tallahams hacía sonar la carraca desde el otro extremo de la linea. Tras una buena batalla salió un precioso Tallahams de unos 4 Kg. Fotos de rigor, reanimación y ¡a nadar otra vez! La jornada no podía empezar mejor.

Un par de lances más y ¡otra picada! Parecía que la actividad era muy alta. Tras otra bonita y disfrutada lucha, salió otro Tallahams que volvió rápidamente por donde se fue.


Cuando estás disfrutando de estos momentos de actividad, te preguntas si tal cual empezó todo, se desvanecerá o si durará horas. Por desgracia, siempre suele pasar lo primero, pero una vez entre mil, das con un día mágico.

En las 2 horas que estuve pescando, saqué 10 Tallahams y más picadas perdidas o que se soltaron a media batalla. Todos ellos, con el DAIWA Saltiga Popper y con fotógrafa y compañía de lujo.

Algunos de los que salieron, fueron unos ejemplares espectaculares, tanto en tamaño como en genética, como el de la foto de debajo. Un ejemplar precioso, sano y en forma. Menuda silueta, con esa cola, no es de extrañar la potencia que desarrollan una vez clavados, vaya combates...


El disfrute fue máximo, cada pocos lances tenía una picada y todo lo que conlleva; combate, fotos, reanimación, suelta y otra vez a empezar. No paré ni un minuto en las 2 horas. De echo, creo que es la primera jornada de mi vida, en la que hay actividad y me retiro antes de que la oscuridad y los mosquitos me obliguen.


Este fue otro de los que me regalaron una gran batalla. Gran Tallahams y para colmo venía robado, ejerciendo aún más presión al equipo. En días como este con tanta actividad, es habitual que bastantes vengan robados, pues atacan casi sin pensárselo y fallan mucho.


Hubo alguna racha de buenos ejemplares que me dejaron exhausto, tras unos cuantos peces entrados en carnes y todo el día que llevaba, ¡costaba hasta aguantarlos para la foto! jajajaja Al agua de nuevo y ¡a seguir creciendo! Ojalá que algún día me encuentre con ellos cuando pesen más de 6 kilos, que es mi récord.


El de la siguiente foto, fue el último. Además dio mucha faena para quitarle el señuelo. Había embocado perfectamente el señuelo de 14cm y lo había engullido por completo (si recordáis el primer post que hice tras la presentación, sobre el Yokozuna Capote, mencioné que no me importaría que midiera 2 o 3 cm más. Lo decía por este motivo). El bajo de 0,70mm quedó bastante rascado. La verdad es que tuve mucha suerte de que no me cortara. El pobre se fue bastante mal herido, espero que sobreviviera.


Eran las 21:00 y aún quedaba casi media hora de luz, pero no podía con mi alma. Más que satisfecho, decidí poner punto y final a la jornada. Cosa muy rara en mi... jajaja. Había que ir a limpiarse, pues tenía escamas hasta en el carnet de identidad, e ir a cenar. Ya lo intentaría mañana de nuevo.

El DAIWA Saltiga Popper dio la talla, aunque tras tantas capturas y ataques quedó un poco tocado. Sobre todo a nivel estético, más que funcional. La pintura rascada y algún trozo de la boca roto, pero nada que le impida seguir pescando.


Si que he notado que las libreas son más resistentes que las del Capote, al menos las que son con el lomo pintado (como el mío rosa), en vez de las del Capote, que son completamente de holográfico pegado. Eso si, por muy rayadas que estén siguen pescando en ambos señuelos.


Para mi, la mejor parte del Daiwa respecto al Yokozuna, son los triples y anillas. Después de 10 Tallahams y más picadas, los triples del Daiwa siguen intactos y apenas se han oxidado, sin darles ningún cuidado especial. Se nota que son de calidad y muy robustos, pues ni uno se dobló lo más mínimo, ni con las grandes capturas.



DÍA 2:

El tiempo por la mañana no acompañó para la pesca, lluvia a ratos, viento... ya lo intentaría por la tarde. Esa tarde, ya que podíamos, fuimos un poco más pronto. A las 18:00 ya estaba pescando, deseando que se repitiera una jornada como la del día anterior.


Durante la primera hora, parecía que los Tallahams no estaban por la labor, ya veía el día anterior como un espejismo. Probé por arriba, por debajo, y tan solo un ataque fallido al Yokozuna Capote me puso en alerta.


Viendo que la actividad era baja, decidí descartar los señuelos top water y continuar por debajo con los Tide Minnow 200. A la media hora de jerking, por fin, parón en seco del señuelo y bonita batalla. El primer Tallahams del día posaba para la cámara.

Esto marcaría el inicio de otro día de ensueño. Al poco rato y con el mismo señuelo, picaba el segundo Tallahams del día. Fotos, reanimación y ¡al agua!


Durante esta tarde saqué 9 Tallahams, todos ellos con los Duo Tide Minnow Slim FLYER 200 Advance Line en 3 colores. Cada varias capturas los cambiaba, haciendo pruebas para ver si alguno marcaba la diferencia para bien o para mal, pero todos pescaban, pues en momentos de tal actividad y de tanta competencia entre los depredadores, creo que no se lo piensan mucho. Saben que si tu no atacas, lo hará otro y te quedarás sin comida.


Igual que el día anterior, las capturas se iban sucediendo y las fuerzas iban bajando, y es que pelear tantos peces y soltarlos debidamente, de rodillas en una roca y reanimándolos el rato que sea necesario, pasa factura. De nuevo, antes de que el sol cayera por completo, puse punto y final a la jornada. De nuevo, día increíble.


El de la siguiente foto, fue el último del día, con el Tide de color blanco hueso. En la foto parece noche cerrada, pero no es así, el flash rebotó de lleno en el pez e hizo este efecto de oscuridad.


El fin de semana que empezó fatal, se había convertido en el mejor fin de semana de pesca que he tenido. Dicen que, no hay mal que por bien no venga.

Aún recuerdo que estuvimos a punto de no ir por mi cabezonería y lo ofuscado que estaba por no poder coger la barca y pensar en las inclemencias meteorológicas que tocaría soportar, para mal pescar desde la orilla y mi pareja me acabó convenciendo. Además de eso, aguantó esas 2 jornadas haciéndome fotos, etc. Desde aquí, ¡Muchas Gracias!

DÍA 3:

Este día teníamos compromisos y solo podría dedicar unas horas de spinning al alba. Madrugué mucho, dejé a la fotógrafa descansando y me fui a pescar. Las fuerzas escaseaban, el día amanecía muy gris y chispeando, aunque las expectativas de vivir otra buena jornada pudieron más que el cansancio.


Durante las primeras horas, ni rastro de actividad. Probé todo tipo de señuelos, sondeando todas las capas de agua, sin respuesta. Tan solo algún susto al chocar contra alguna lisa, me hacía saltar las alarmas. Aunque son divertidos, luego queda en nada.


Esta jornada no tuvo nada que ver con las de los días anteriores, pero la faena ya estaba hecha. Durante la jornada de pesca, conocí a René y pasé la jornada con él (¡Un saludo!). Finalmente conseguimos sacar un Tallahams cada uno, aunque de contenido tamaño, si lo comparamos con alguno de los días anteriores. No sé si es que los peces ya se habían ido o si es que el rato de máxima actividad de esos días, era durante las últimas horas de la tarde. Por desgracia ya no podría comprobarlo, pues esos serían los últimos minutos de pesca del viaje.


Ya sabéis, en la medida de lo posible, intentad que vuestras jornadas acaben con este gesto. Si hay mucha actividad y queréis llevaros un pez, no os llevéis el primero que salga, pues tarde o temprano, alguno quedará malherido y ese debe ser el elegido para llevarse a casa en caso de que se quiera. Todos los peces de esta entrada han sido liberados, para hacer disfrutar a más pescadores en el futuro y preservar la especie.

He intentado poner solo las mejores fotos y solo de unas cuantas capturas, por que la mayoría de fotos son muy parecidas y tampoco quería que fuera un monólogo de mi posando con Tallahams.

Después de este gran fin de semana, tocaba cambio de tercio. Vacaciones y cambio de aguas. Nos vemos en el siguiente post.

¡Un abrazo y buena pesca!

jueves, 23 de junio de 2016

Récord personal de Lubina de 3,4kg con DAIWA Shore Line Shiner Z Vertice 140S


Puede que hoy sea ese día, con el que has soñado infinidad de veces. Nunca sabes lo que una jornada de pesca te deparará, es la magia de la pesca, es lo que te engancha a esa lotería sin final, a la que jugamos apostándolo todo y que aún perdiendo, hace que queramos repetir una y otra vez, como si fuera la primera. 

Miles de lances durante años te acercan a tus objetivos. Preciosos amaneceres y ocasos, duras jornadas al sol y noches en vela, todo se sufre, todo se disfruta, solo o acompañado. Cada momento que el mar te regala se disfruta como el primero. Cada lance puede ser "el lance", así que hay que trabajar y creer en cada uno de ellos, de principio a fin. Para mí, esa es la esencia.


El 30 de Abril, mientras nos azotaba un temporal que ya estaba remitiendo, hablé con mi amigo Adrià, el objetivo; quedar al día siguiente para buscar a las Lubinas en la rompiente de la playa. Después de un buen rato hablando de como afrontar la jornada, decidimos que lo mejor sería estar en el pesquero bien pronto y empezar a pescar antes de que saliera el sol. La previsión daba viento de tierra a mar durante toda la noche y mar fuerte. En cuanto a los señuelos elegidos, mayoritariamente íbamos a usar vinilos de peso medio, con cabezas de unos 20-25gr, ya que se preveía un mar bastante fuerte y eso nos ayudaría a mantenerlos donde quisiéramos.

Al llegar a la playa, decepción. El mar, aún estaba turbio y con algo de resaca, pero el temporal que deseábamos había desaparecido. Acertaron en la predicción y soplaba un fuerte viento de tierra a mar, que después de toda la noche, había dejado el mar bastante plano. Aún así lo intentaríamos.


Por mi parte, tocaba estrenar un nuevo equipo de spinning medio, formado por una Xzoga Rock Python PYS 80 MHF2, 2,44m, acción 15-50gr y un Shimano Stradic FK C5000XG, cargado con Power Pro de 0,15mm, así que antes de empezar a pescar, dediqué unos instantes a fotografiar la salida del sol y el nuevo equipo.

En unos minutos ya estábamos dando los primeros lances, que aún siendo con vinilos, gracias al fuerte viento que nos venía de espaldas, eran muy largos. Por desgracia, con el mar tan en calma y el poco calado de la playa, iban arrastrando por el fondo. Había que cambiar de señuelos y nos decantamos por los minnows.


Hacía ya un tiempo que me había echo con un par de unidades del DAIWA Shore Line Shiner Z Vertice 140S y sería el elegido. Con este señuelo tan lanzador y el viento que ayudaba, los lances eran estratosféricos y las recogidas se hacían eternas, pero en el buen sentido, pues ya quisiéramos barrer tal cantidad de agua habitualmente.

El tipo de recogida empleada sería lenta, haciendo avanzar el señuelo a baja velocidad, con muchas paradas y toques de puntera suaves. A ratos, simplemente haciendo avanzar el señuelo con un toque de puntera que daremos cada 2 o 3 segundos y recogiendo el sobrante que generemos con los mismos. La Lubina no es un pez al que le encante perseguir presas, si no mas bien una oportunista que ataca a las presas que se le pongan a tiro en un despiste, así que hay que facilitarle esa situación en la medida de lo posible para tener más oportunidades.


El sol iba subiendo y cuando llevábamos una media hora lanzando y se aproximaba el final de un lance, tenía el señuelo casi fuera del agua, en el escalón. Ya lo veía aparecer a través de las turbias aguas que había dejado el temporal, suspendido mientras la ola retrocedía. El señuelo se mantenía estático y nadaba sin avanzar, cuando una gran sombra se abalanzó sobre él lateralmente, acertando de lleno y proporcionándome una clavada fortísima, pues tenía el señuelo a escasos 5 o 6 metros.

La ola acabó de retroceder y pude ver al depredador durante un segundo. Una gran Lubina había embestido el señuelo con fuerza e intentaba volver mar adentro ayudada por la ola. Al sentirse presa del señuelo, empezó a nadar el paralelo a la costa, regalándome unas buenas carreras. Mientras la seguía caminando por la orilla y el carrete sacaba hilo, intenté en varias ocasiones vararla en la arena, aunque sin éxito, pues aún estaba muy fuerte. Poco a poco fue cediendo y una de las veces que quedó varada en la arena, mi amigo Adrià cobró la pieza por mí.


No me lo podía creer, si hacía un mes conseguía mi récord personal de Lubina, ahora lo superaba de nuevo y en un día que no pintaba nada bien. Dio 3,434 gr en la báscula y sirvió para disfrutar de una bonita comida familiar de 6 comensales. Para mí, increíble pieza y premio a la constancia de este invierno, donde busqué Lubinas una y otra vez sin éxito. Parece que habrá que tentarlas más en primavera. Además pude estrenar en un día el equipo al completo, caña, carrete y señuelo y bien acompañado ¿que más se puede pedir?


En cuanto a la caña y carrete, se portaron genial, trabajaron bien al pez. La caña es más bien potente para ser una 15-50gr y no eché en falta más potencia para este tipo de peces. Se nota que tiene una buena reserva de potencia. El carrete va muy fino y tiene un freno muy progresivo, aunque eso pasa con todos los que son nuevos. A ver dentro de un año que tal está, pero siendo de gama media y viniendo de Shimano creo que cumplirá las expectativas. Esperemos que me den alegrías durante mucho tiempo.


El señuelo tiene unas prestaciones increíbles, aunque también se paga. Lance y estabilidad en vuelo sobresalientes. Nado y aplomo en el agua también sobresalientes. Las libreas no han saltado con las horas de uso del primer día, pero mejor esperar un tiempo. Lo único malo hasta el momento, son los triples, que cedieron un poco con esta pieza. Hay que reconocer que el triple que se dobló, era el central, que quedaba clavado en el lateral de la Lubina, recibiendo toda la fuerza de la palanca ejercida entre la linea desde la cabeza y el triple de la cola. No digo que sean de mala calidad, pues tienen unos buenos acabados y pinchan de fábula, pero quizás son un poco finos para grandes depredadores. Aquí podéis comprobar como quedó uno de los triples.


Volviendo a la jornada de pesca, no hubo mucha actividad más. En total recorrimos 3km de playa entre ida y vuelta, dedicándole lances a cada metro de arena y ola. Al cabo de una o dos horas tuve una buena picada que no clavó y ahí acabó todo, que no es poco. Poco a poco el viento tierra-mar empezó a soplar aún más fuerte, haciendo muy incómoda la pesca. Así que entre eso y el cansancio, decidimos poner fin a la jornada. En la foto podéis ver la fuerza del viento, que empujaba el agua de las crestas mar adentro.


En definitiva, un gran día para el recuerdo. Y recordad, no dejéis de insistir, si queréis conseguir vuestros objetivos, no queda otra que salir, salir y salir. El día menos pensado es "el día". No esperéis a que ese día os encuentre a vosotros sino ¡id a por él!

También me gustaría remarcar que no hay magia alguna en llevar un equipo u otro o tal o cual señuelo. Eso podrá ayudaros en prestaciones como un poco más de lance, un equipo un poco más ligero, etc. A la hora de la verdad, lo primordial es echarle horas mientras sabes que estás en el lugar correcto mientras haces lo correcto. Los resultados llegarán.


¡Un abrazo y buena pesca!

martes, 31 de mayo de 2016

Surfcasting: Las primeras Doradas del año y estreno de cañas, Kali Kunnan Shangrila Team 4.20m, 100-250gr.

¡Hola a todos! ¿Que tal?

Hacía mucho que no tenía el placer de escribir por aquí y la verdad es que ha llovido bastante desde entonces. Para ambientarnos en la entrada de hoy, corría el 15 de Abril, cuando quedé con unos amigos para tentar a las doradas y ver si conseguía estrenar con alguna captura las nuevas cañas que había comprado tiempo atrás.

Durante casi 3 años, fui el feliz propietario de unas Nou Cast Strattocast. Me dieron innumerables alegrías y creo que son unas cañas increíbles. Por desgracia, en el último de esos 3 años, casi no salí a Surfcasting, perdiendo mucha técnica de lance OTG. Además mis problemas crónicos de espalda no mejoraban, con lo cual, acababa muy dolido al final de las jornadas de pesca, ya que estas cañas eran tremendamente duras. Necesitaba un cambio hacia alguna caña un poco más dócil.


Tras mucho mirar y por suerte, poder probar algunas candidatas gracias a mis amigos, me decanté por las Kali Kunnan Shangrila Team 4.20m, acción 100-250gr. Estas cañas se hubieran salido de presupuesto un año atrás, pero con la salida de las nuevas lineas de Shangrila anilladas en Torzite, las Team de toda la vida bajaron bastante de precio, viendo como varias tiendas vaciaban su stock a precios competitivos.

Esta caña también es potente, aunque ni por asomo como una Strattocast. También me ayudaría en las jornadas de pesca que fuera un poco más ligera que mis anteriores cañas. Ahora llevo unas cuantas salidas y la verdad es que estoy contento. No he podido eliminar los dolores al 100%, ya que a veces los tengo aún sin pescar, pero he reducido la fatiga y la dureza en los lances, minimizando las lesiones.

Como opinión personal, hay aspectos en los que he ganado dada mi condición, como; lance más dócil y poder lanzar con plomos más livianos, ligereza, punta muy sensitiva... Y otras que echo de menos, como lo bien que iban las Strattocast para pescar en temporal, pudiendo desanclar plomos de grapa con suma facilidad y lanzando cualquier conjunto de plomo y cebo que se le ponga por delante. En cambio, estas se quedan algo blandas para pescar en condiciones extremas y lanzar plomos y cebos voluminosos, aunque por suerte es el tipo de Surfcasting que menos practico. Si fuera necesario, en un futuro ya me haría con unas de puntera tubular de gama baja para esos días.


Dicho todo lo anterior, quedaba poder probarlas con algunas capturas y por fin llegó el día, aunque por desgracia, no fueron capturas excepcionales.

La jornada empezó hacia las 19:00h, con el mar casi planchado y el agua limpia. Las horas pasaban y no aparecieron más que peces pequeños y un Pagel en la caña de un amigo. A las 00:30, ya cansados de la poca actividad, decidimos recoger. En una de las cañas salió esta Doradella de 507gr, que por desgracia venía embuchada y fue imposible devolverla. Aquí ya pude disfrutar un poco de la caña, aunque no ofreció un gran combate, dado el tamaño y venir embuchada.

Al mismo tiempo, otra Doradella de similar tamaño picaba en la caña de un compañero. Parecía que justo en el momento de la retirada comenzaba la actividad. Una verdadera lástima, pues había que madrugar al día siguiente.


Aún así, revisé la segunda caña (que venía sin pescado y con el cebo intacto) y la volví a lanzar mientras recogía la primera. Al menos, pescaría unos 10 minutos más con solo una caña calada.

Al acabar de recoger la primera caña, me dirigí a la que me quedaba en el agua, con un buen presentimiento, pues la había visto moverse un poco minutos antes. Nada más empezar a recoger, ya note la típica clavada de una Dorada, dispuesta no ceder ni un centímetro.

Poco a poco fue cediendo cabezazo a cabezazo, mientras yo disfrutaba de las sensaciones de la nueva caña. Finalmente y tras una buena batalla, puse en seco una Dorada que pensaba que sería mayor, pues luchó ferozmente para su tamaño, de unos 850gr.

Tras esta captura, dejamos la única caña que cada uno teníamos en el agua media hora más, sin resultado. Así que tocaba ir a dormir, que en unas horas tocaba estar de nuevo en pie.

En cuanto a la caña, aún sin haberla probado con una gran captura, la sensaciones son buenas. Es bastante sensitiva y transmite fielmente las reacciones del pez. Espero probarla con algún contrincante digno cuanto antes.


Espero coger un poco de ritmo y ponerme al día poco a poco, pues en estos meses ha habido alguna sorpresa digna de mención. Aunque eso lo reservo para la siguiente entrada.

¡Un abrazo y buena pesca!

domingo, 1 de mayo de 2016

Cuando menos te lo esperas... Lubina de 2,5kg con DUO Tide Minnow Slim FLYER 200 Advance Line


Durante este Invierno he intentado dar con las Lubinas en más de una ocasión, tanto a Surfcasting como a Spinning. He sufrido porra tras porra, hora tras hora, sin el más leve toque al señuelo o mordisco al cebo y lo he llevado con buen humor, no sirve de nada desesperar, el mar te dará lo que quiera cuando quiera, lo único que uno puede hacer, es dedicarle lances, lances y más lances.

Tal era el panorama, que ya había desistido de hacerme con una buena Lubina, más valía aprovechar que ya se acercaba el buen tiempo y dedicar las futuras salidas a los Tallahams, a ver si ya andaban por la zona.

Hace unas tres semanas, decidimos salir en su busca. Esperamos a que pasara el pertinente temporal y aún con el agua sucia, decidimos dedicarles una mañana. Empezamos a pescar al alba, casi a oscuras. Las primeras horas pasaron y no obtuvimos respuesta. Probamos tanto a top water como por debajo, sondeando todas las capas de agua.

Hacia las 9:00 de la mañana, habiendo probado ya multitud de señuelos, decidí poner el DUO Tide Minnow Slim FLYER 200 Advance Line, en uno de mis colores preferidos, el Pearl Chart. Este color me ha resultado efectivo en muchos señuelos, ya sea con o sin vientre naranja.


Tras varios lances, estaba pescando a baja velocidad, ya que no se veía actividad por la zona, dando unos Jerks suaves, dejando el señuelo parado uno o dos segundos cada vez. El lance estaba apunto de finalizar y aflojé aún más, pues si daba un tirón un poco fuerte, sacaría el señuelo del agua, ya que se encontraba a escasos 5 metros de la orilla.

Ya veía el señuelo, cuando de repente, apareció una sombra entre el agua turbia y como un rayo embocó el señuelo con una violenta picada. Por un momento dudamos sobre si era un Tallahams, pero la cercanía de la picada y la ausencia de carreras pronto la delató y se mostró en la superficie, ¡una Lubina!

Como nota curiosa, comentar que al ir a pescar Tallahams y en un entorno complicado, llevaba montado un bajo del 0,70mm, cosa que pareció no afectar en la decisión de atacar el artificial. Normalmente, se asocia la pesca de la Lubina con usar bajo discretos, pero eso será cuando el agua esté clara, no como este día que estaba color chocolate.



La lucha fue corta pero intensa, al recibir la picada tan cerca y estar tan viva. Ahí estaba mi récord de Lubina, cuando menos te lo esperas, dió 2,5kg clavados en la báscula. Una gran alegría inesperada, que nos alegró a los presentes, como si la captura fuera de todos.

Un ejemplar precioso, de los que no abundan por mi zona. Cualquier spinner de la zona norte de España habrá capturado bastantes de esta talla media, no era mi caso, pues nunca había tenido una tan grande entre manos.

He aquí el culpable de esta fortuita captura, al cual dedicaré un post en breve, pues es un señuelo que se está convirtiendo en uno de mis preferidos para la futura temporada estival.


¡Un abrazo y buena pesca!

martes, 19 de abril de 2016

Los primeros Jureles primaverales

La primavera llegó, aunque sea más por calendario que por un cambio de tiempo agradable, con el que la asociamos. Durante esta transición del oscuro y frío invierno al claro y apacible verano, tal cual nos está azotando un buen temporal y vas a intentarlo con las Lubinas (como es el caso ahora mismo), como se queda todo en calma y crees que el verano ya llegó.

Hace ya un mes, disfrutamos de un mar en cierta calma durante unos días, aunque los días fueron bien negruzcos. Aproveché entonces para ir a tentar a los primeros Jureles de la temporada con el equipo ligero.


Al llegar al pesquero vi que un par de pescadores más habían tomado la misma iniciativa. Vi que montaban bombeta y raglou para su pesca. Técnica muy efectiva, pero de la que no soy muy amante por varios motivos; el primero, es que necesitas mucho más espacio detrás de ti para lanzar, dada la longitud de la gameta del raglou. El segundo, es que el pez que vamos a buscar, rara vez pasa los de los 500 o 700gr en las tallas que abundan en nuestros pesqueros (pueden llegar a medir 50-60cm y pesar 1,5kg, aunque aún no he visto ninguno de tal calibre por mis spots) y al picar, vamos a tener una bombeta de 20-30-40gr... colgando entre el pez y nosotros, desvirtuando un poco el combate, pues ya tiene suficiente el pez con luchar con la caña, como para ir arrastrando voluminoso artefacto.

En mi caso, prefiero pescarlos con jigs y señuelos varios, ya sean duros o vinilos y tanto hundidos como de superficie. Ese día, viendo las condiciones climáticas y siendo principio de temporada, monté un pequeño jig (concrétamente el HART Bony de 18gr en color blanco), ya que no se veía señal alguna de los Jureles atacando en superficie, con lo cual no estaban muy activos y seguramente si estaban en el pesquero, estarían a medias aguas o cerca del fondo. Gracias al gran lance que tiene un jig montado con una linea trenzada fina, como el 0,10mm que monto, permite cubrir muchos metros de agua, cosa que iba a necesitar para sondear el spot de cabo a rabo.


Al final del día había sacado 3 Jureles, todos a medias aguas, dejando profundizar el jig después del lance. Los otros dos pescadores que montaron bombeta y raglou, habían sacado 2 y 1 Jureles respectivamente, eso si, dejando también hundir un poco la bombeta al lanzar.

Así pues, de momento toca seguir sondeando las medias aguas, hasta que se empiece a ver un poco de actividad en superficie.

Con la caña que los pesco, una 10-35gr, les lanzo jigs de 10 a 20gr como máximo, ya que por encima de esos tamaños, el número de picadas desciende mucho, ya que son demasiado grandes y los Jureles comen presas muy pequeñas. Además, como practico con ellos la captura y suelta, he sustituido los triples por un anzuelo simple. Los Jureles tienen la boca muy tierna en comparación a otros peces y al desengancharlos de los triples se la destrozamos, provocándoles heridas que les imposibilitarán alimentarse e incluso curarse.


Esperaremos con impaciencia que se añadan a la fiesta las Jurelas y nos brinden esas jornadas en las que el agua hierbe de actividad y atacan a cualquier pequeño señuelo que chapotee por la superficie...

¡Un abrazo y buena pesca!

domingo, 6 de marzo de 2016

Tiempos difíciles...


Estos dos últimos meses están siendo un tanto duros. Para empezar, no he podido disponer de mucho tiempo para pescar. Además la climatología lo ha puesto muy difícil para según que modalidades, como el Spinning y sobre todo el Eging, donde hace semanas que no hay hueco para echar unos lances con buen tiempo, al menos en los días y horas que yo he podido salir.

Como guinda del pastel, las veces que he salido, la relación entre esfuerzo y tiempo invertido respecto al éxito, ha sido terrible en todas las modalidades, aunque sobre todo en busca de Lubinas, donde tras varios intentos (alguno maratoniano y en horas intempestivas), no han dado la cara. Independientemente de la modalidad, las capturas de porte han brillado por su ausencia.


Empecemos por el Eging. Las últimas salidas que pude hacer se saldaron con unas cuantas Sepias de talla captura y suelta. Desde aquí, hago un llamamiento al sentido común para que se suelten las de estas tallas ridículas. Hace ya un tiempo y no es la primera, vez que me llega información de algún pescador que se las da de "crack" diciendo cosas como; "el otro día 12 como esa", todas sacrificadas claro. Los siguientes días, ese "crack" (mejor llamarlo así y no de otra manera...) se comió porra tras porra en el mismo sitio donde masacra las Sepias juveniles. Efectivamente, entre este y otros "cracks", se han cargado la población local, mientras otros nos dedicamos a soltar todas las Sepias en cada jornada. Esperemos que en primavera quede alguna de talla y sobre todo no sean ellos quien las pesquen, pues no se las merecen.


También dio la cara algún Calamar, que sin ser de un porte excepcional, alegró las salidas, dándome un empujón para seguir intentándolo, aunque con poco éxito. Esperemos que cuando acabe este temporal aún podamos tentar a los últimos del año.


A Spinning, algún pez de poco porte ha dado la cara mientras rascaba fondo con vinilos, como este Serrano de muy buena talla que no dudó en atacar al Black Minnow 120. En cambio, de la caña de algún amigo ya ha colgado el primer Jurel de la temporada. Esperemos que poco a poco vayan empezando a acercarse a la costa para ofrecernos divertidas jornadas con muchas picadas.


Como he dicho al principio, el Surfcasting de momento mejor no mencionarlo, pues los resultados están siendo pésimos con las Lubinas. Este año no he intentado ninguna vez ir a por Doradas invernales, todo no se puede hacer.

Paseando por la playa en un día de temporal, me encontré con los participantes del Campeonato de Catalunya Mar Costa Dúo 2016, que se celebró en Canet de Mar. Vaya tiempo tuvieron que soportar...


Como podéis ver en la foto, el mar estaba bastante incómodo de pescar, sobre todo de la manera que se pesca en concursos, y un poco peligroso para acercarse. En días como este, mejor pensárselo dos veces antes de coger agua o acercarse a unas rocas a echar unos lances.


Cuando pasó el fin de semana, busqué la clasificación del concurso (número de capturas, peso...). Las capturas brillaron por su ausencia, consiguiéndose pocas y de escaso peso. La captura más grande fue una Lubina de 978 gramos. El resto, de ahí hacia abajo. Con la de cañas que había en el agua, el resultado fue un poco pobre, todo gracias a la mezcla de factores que no ayudaban en absoluto a la pesca.


Por suerte, mientras se va capeando este bache, estoy disfrutando haciendo acopio y test de bastante material para la futura temporada. Los protagonistas son los señuelos, pero hay un par de cañas y un carrete que me dan muy buenas sensaciones, todo esto intentaré presentároslo a su debido tiempo.

Esperemos que a partir de ahora todo vaya a mejor, más tiempo para pescar, más y mejores capturas y en definitiva... ¡más diversión!

¡Un abrazo y buena pesca!